Un pueblo rural de Australia ve cómo su alcalde, que ha comprado en secreto buena parte de los terrenos de alrededor, convence al consejo para levantar un parque temático financiado por inversores japoneses. El problema es que el solar ocupa el monumento a los soldados australianos caídos en Vietnam. Cuando lo derriban para dar paso al negocio, los muertos de guerra regresan convertidos en monstruos sedientos de sangre y el pueblo queda a su merced. Dos héroes poco habituales, un joven aborigen que trabaja para el alcalde y la intérprete del promotor japonés, intentan frenar la plaga con ayuda de la magia del Tiempo del Sueño, que acaba levantando también a los difuntos del ejército australiano del pueblo para plantarles cara.
Rareza del terror australiano de bajo presupuesto, mezcla zombis, memoria de la guerra, codicia inmobiliaria y choque de culturas, y pone como protagonista a un actor indígena, algo nada común en el cine del país en aquellos años. Escrita y dirigida por Carmelo Musca y Barrie Pattison, se rodó en 35 mm en Toodyay, en Australia Occidental. Se presentó en el mercado de Cannes en 1988 sin estrenarse en cines y acabó editándose en vídeo.
Reparto: John Moore, Khym Lam, Geoff Gibbs, Ron Lee (acreditado como Adam A. Wong), Leslie Wright y Robert Faggetter.